En esas condiciones el abogado del SEC y el Secretario de
La casualidad quiso que pasaran por el lugar en ese momento periodistas radiales y gráficos, con lo cual la golpiza de
Todas las pruebas se han presentado ante el Juzgado Penal Nº 1, los testimonios de las víctimas y de otras personas han sido ratificados en sede judicial, pero la justicia se ha limitado una vez identificados los agresores, a citar a dos de ellos que aparecen golpeando en forma directa al dirigente Miguel Del Plá, pero exculpando al resto del grupo de toda investigación, entre ellos a su jefe confeso en declaraciones a los medios de los días siguientes, el Sr. García. (Es el mismo que luego de otra golpiza similar en 28 de noviembre fue enviado a otras regiones del país).
El Juzgado sabe perfectamente que se trata de un accionar sistemático y por la tanto de una asociación ilícita, pero no ha hecho el menor intento de analizar el accionar del grupo de choque como lo que es: una patota organizada para golpear opositores políticos o sindicales y no solo una persona aislada que arremete contra alguien circunstancialmente, que es el modo en que se ha tomado la causa, en la que además si bien hay 8 denunciantes, solamente se investiga quién le pegó a Del Plá sin importar los agresores que las fotos muestran golpeando a los otros compañeros.
Es indudable que la patota goza de la protección del poder político, pero también es indudable que en este caso concreto también goza de la impunidad que prepara una vez más la justicia.
No se debe olvidar que es 20 de octubre de año pasado, ocho días antes de lo ocurrido, aquí en Río Gallegos, la patota ferroviaria en Buenos Aires asesinaba a Mariano Ferreyra.
El accionar patotero debe ser extirpado de nuestra sociedad y para eso el único camino seguro es la movilización popular. Ninguna cantidad de votos obtenida, alcanza para justificar esta violencia amparada e impune.
(Querellante en la causa de referencia)

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada