VICTOR OÑATE ES EL “POLLO” SOBRERO DE SANTA CRUZ
La escandalosa detención del delegado ferroviario Sobrero, acusado sin pruebas por un juez que luego le tuvo que pedir disculpas y acusado también por el Jefe de Gabinete Aníbal Fernández, (quien ni siquiera le pidió disculpas), ha vuelto a poner de relieve la responsabilidad del gobierno en la persecución de los delegados de base, que no comulgan con las dirigencias sindicales adictas al poder o que “molestan” a las concesionarias de servicios públicos (como TBA de Cirigliano).
El gobierno defiende a los empresarios “amigos” que tienen las concesiones ferroviarias, aunque los trenes sean un desastre y hayan muerto 12 personas en la estación Flores hace unos días. Es lo mismo que pasaba con la concesión a Taselli, que terminó en la muerte de los 14 mineros en 2004, en la mina de Río Turbio.
El ministro ha hecho un nuevo papelón, igual al que hizo cuando acusó al Partido Obrero de otra quema de trenes hace dos años, acusación falsa que llevó a un juicio por calumnias en el que Aníbal Fernández está a punto de ser condenado.
En Santa Cruz, centenares de trabajadores sufren procesamientos, que son una persecución hacia los que luchan. El ejemplo más grave es la injusta prisión del delegado petrolero Víctor Oñate de Las Heras, que ya lleva meses de detención a cientos de kilómetros de sus familiares, alojado en Puerto Deseado.
Las acusaciones contra Oñate y contra Sobrero, son causas armadas por la policía y por jueces como el Dr. Quelín, que tiene como prioridad perseguir obreros.
Oñate está preso por defender los puestos de trabajo de sus compañeros y por reclamar el cobro de deudas salariales de las empresas petroleras.
Mientras tanto Ricardo Jaime está libre y Menem ha sido absuelto por la “justicia” del sistema.
El Partido Obrero reclama la inmediata libertad de Víctor Oñate y el desprocesamiento de los trabajadores acusados por participar de reclamos sociales.
Miguel Del Plá
Candidato a Diputado Provincial por el Partido Obrero

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